3.2.16

Giselle Waich entre los hilos de I Love Crochet




Giselle Waich es una joven talentosa de 24 años y está detrás de I Love Crochet. Esta marca surge por pura casualidad por una feria que no se realizó y poco a poco, en el transcurso de cinco años, I Love Crochet está a la venta en Venezuela, Estados Unidos y Perú. La creatividad de Giselle le permite experimentar con materiales y colores, lo que le brinda a la marca variedad y versatilidad.

Así es como Giselle compartió su experiencia con Closet Up Me
¿Cómo te defines?
Soy una persona perfeccionista y me gusta ayudar a los demás. También me gusta trabajar y me acuesto tarde trabajando. Mi familia es muy trabajadora y me gusta estar ocupada.

¿Cuál es tu mayor sueño?
Tener una familia sana y grande. Mi familia es gigante, somos full unidos y eso nos ha enseñado a tener buenos valores. Eso y ser muy exitosa en el ámbito laboral.

¿Cómo es un día de Giselle Waich?
Normalmente me gustaba dormir hasta tarde. Me acostaba a las tres de la mañana y me despertaba a las nueve o diez pero ahora me casé, trato de despertarme a las siete de la mañana, ordeno la casa, preparo el almuerzo, me vengo a trabajar, almuerzo, voy al centro, visito fábricas y ahora estoy retomando hacer ejercicio porque jugué fútbol durante siete años y lo dejé por la universidad y trabajar acá.

Ahora que estás casada ¿Cómo equilibras tu vida familiar con tu vida profesional?
Estoy empezando a manejarlo. Me encanta ser ama de casa porque me gusta el reto de hacer algo nuevo. Me ha costado un poco organizarme porque no me da tiempo de hacer todo. Así que hago la agenda diaria y la pongo por horas. Anoto todo lo que tengo que hacer, eso es lo que más me ayuda.

¿Qué haces en tu tiempo libre?
Me gusta ver series de televisión y leer. Me encantan las novelas falsas pero en un período histórico de verdad porque también aprendes. En cuanto a las series de televisión, me gustan mucho las de crímenes y las cursis como Grey's Anatomy y The Big Bang Theory.

¿Quién es tu diseñador de modas favorito?
Ángel Sánchez. Me encanta porque es Arquitecto, entiende como hacer las líneas para moldear el cuerpo. Me gusta la arquitectura detrás de sus diseños.

En cuanto a moda se refiere ¿Cuál es tu época favorita?
Lo que siento de la moda en general es que con los años evoluciona pero casi siempre se retoman cosas que estuvieron de moda en algún punto. Todo lo que es la moda de los ochenta, fue moda en ese momento pero siempre los diseñadores retoman algo de esa época.

¿Cómo ves el futuro de la moda?
Lo que veo del mundo de la moda y que veo también en general, es que uno cree que ya todo está inventado pero siempre sacan algo nuevo que nos deslumbra. Por ejemplo, ahora la ropa se imprime en plástico. Están sacando unos hilos que son muy gruesos para que los puedas tejer, no con la aguja sino con las manos. Siento que van a existir cosas que no nos imaginamos todavía.


¿Cómo nace tu pasión al crochet? ¿Cómo nace I Love Crochet?
En verdad no nace como pasión al crochet como tal. Mi mamá me había hecho una argolla tejida hace mucho tiempo, yo la usaba siempre y todo el mundo me preguntaba en donde las había comprado. Cuando estaba en la universidad, hicieron una feria que era gratis para los estudiantes y una amiga me dijo que me metiera con ella para poder turnarnos en el puesto, yo le dije que no tenia nada para vender y se me ocurrió vender los zarcillos que me hizo mi mamá. Ella me hizo 20 zarcillos pero cancelaron la feria. Entonces hice un perfil en Facebook para vender los zarcillos de crochet porque ya los tenía hechos. Mi mamá me dio la idea de poner algo más bonito, me hizo un corazoncito tejido y creamos I Love Crochet como I Love NY. Luego ese logo lo tuve que cambiar porque no lo pude registrar como logo en Venezuela. Empecé a venderlos pero la gente me preguntaba si hacía esos zarcillos de otros tamaños y colores. Mi mamá trabajaba y no tenía tiempo de hacerlos así que me enseñó a tejer. Al principio el punto no me quedaba perfecto y me estresaba, así que me puse a ver videos de YouTube, me compré unos libros y poco a poco me empezó a salir bien. Empecé a hacer nuevos modelos. Luego me contactó una señora que siempre participaba en bazares y me pidió que le hiciera en hilo unos zarcillos que ella tenia en metal. Poco a poco me puse a inventar y a vender en tiendas.
Así nació mi pasión por el crochet, en verdad fue porque empecé a vender los zarcillos, la gente empezó a pedir y tuve que aprender a tejer. Actualmente, cuando voy de viaje, me siento más emocionada cuando entro en una tienda de hilos que cuando entro en una tienda de ropa. Me encantan los hilos y los libros de crochet… Me fascinan.

¿Cómo ha sido la trayectoria de I Love Crochet?
Al principio tenía todo en unas laticas pero nunca me planteé bien hacer una marca. La primera vez que vendí en una tienda, fue en diciembre de 2010 y me di cuenta de que podía tener más alcance. Siento que la marca I Love  Crochet, empezó el día que vendí a una tienda . Actualmente, en Venezuela estamos en 38 tiendas, entre las más emblemáticas están Iskia, Siete al Cubo en los Chorros y en la Hacienda La Trinidad. Me encanta ir a las tiendas y arreglarlas yo, me gusta ordenar bonito. En Miami estamos en tres tiendas y he tenido buen feedback sobre todo porque son de venezolanas. En Perú vendo en una tienda pequeñita, allí me va bien pero es más complicado el mercado porque hay mucho tejido.

¿A quienes van dirigidas tus creaciones?
Tengo 24 años y cuando empecé con todo esto lo hice pensando en lo que me gustaría usar a mí pero con el tiempo he descubierto que la gente que le gusta comprarme tiene entre 35 y 50 años. Muchas señoras me dicen que cuando estaban en el colegio las mandaban a tejer y eso las hace apreciar mucho más el trabajo que está detrás de todo esto. Les gusta mucho porque no pesan nada y aquí tienen una alternativa. También tengo el público joven pero le gustan más los cintillos de playa o los zarcillos pequeñitos.

¿En qué te inspiras cuando vas a sacar una nueva colección?
No he hecho colecciones. Las cosas que gustan mucho las sigo haciendo y las que ya saturan el mercado porque la gente las compra mucho, las dejo de hacer. Los aros siempre han sido muy emblemáticos con la marca. A la gente le gusta que cuando lo tienen puesto, se ve duro y no se nota tanto que es algo tejido, sino que se ve más o menos como una joya. Siempre trato de inventar con materiales nuevos, hace poco fui a una tienda de hilos en Estados Unidos, compré varios, hice las pruebas allá y salieron unos cintillos para el frío súper chéveres.
Cuando hago algo me gusta ver qué punto está detrás de todo eso, cómo invento para hacerlo más bonito y más moderno. Los tejidos los asocian con las abuelitas, lo chévere de la marca y lo que se ha logrado con los hilos metálicos, es modernizar lo que es el tejido. Me gusta que sean piezas que tengan un tejido especial - que es algo que casi solo lo identifico yo - y hacer cosas modernas.
Algo de Venezuela es que la gente que tiene joyas no las saca a la calle y esta es una alternativa para poder verse bien, usar algo que es hecho a mano y se ve representativo. Siempre trato de sacar cosas nuevas viendo que sean funcionales y que le guste a la gente.

¿Qué proyectos tienes?
Un proyecto que tengo para este año es hacer una página web. Cuando me vienen a visitar, pueden ver todas las opciones que hay, tienen todos los modelos, colores e hilos. En cambio en las tiendas me piden ciertos modelos y colores y realmente no tienen todo lo que puedo ofrecer. Quisiera mostrar eso en una página web. También me gustaría sacar unos tutoriales, más que todo para mostrarle de tejido a la gente que le gusta.
Otro propósito para este año es que necesito nuevas tejedoras para sacar cosas nuevas y seguir sacando lo que siempre le ha gustado a la gente. Actualmente trabajo con 16 mujeres y cuatro son de la Fundación Construyendo Futuros.
Otro proyecto interesante es con la **Fundación Construyendo Futuros. Su objetivo es brindarles herramientas a la gente para que puedan trabajar. Al principio iba a trabajar en la fundación y les enseñaba a tejer pero la dueña me dijo que la idea es que ellas empezaran a trabajar conmigo. Llevo, más o menos, tres años trabajando con ellas. Para el día de las madres de este año, quiero sacar una campaña que muestre un día típico de esas señoras.


¿Alguna anécdota que quieras compartir?
Como la situación del país está tan difícil y la gente está haciendo cola porque no se consigue nada, las tejedoras estaban bastante desanimadas. Ellas no se conocían entre sí así que les hice una reunión, les preparé una cesta básica a cada una y les dije “Yo sé que la situación está difícil pero yo estoy aquí para ayudarlas, quiero que estén felices con lo que están haciendo” ese día también les subí los pagos y a cada una le regalé un cuadernito para que anotaran lo que deben hacer y cuánto han hecho cada mes. También les pedí que me dijeran qué les gustaba de trabajar conmigo y lo que no les gustaba y allí me dijeron que ya lo estaba corrigiendo porque querían que les pagara más porque a pesar de que al principio de año les había aumentado, ya todo había aumentado. Ese mismo día las enseñé a hacer un punto muy sencillo pero nuevo , practicamos todas y desde allí todo funcionó mejor. Las motivé y les hice ver que no hay que rendirse, que hay que seguir hacia adelante.

En tu cuenta de Instagram colocaste algunos post sobre tu boda, cuéntame ¿Cómo fue?
Hay muchísimas empresas que solo hacen cosas para bodas y me di cuenta que hay miles de cosas que se pueden hacer. Compré cajitas, las armé, les puse adentro unas almendritas y arriba les puse unas florecitas de crochet. En el cotillón de la hora loca, lancé bandanas de los cintilos de aritos y como toda la decoración era blanco y plateado, los hice plateados. Descubrí que los anillos que lleva el niñito sobre la almohada no son los verdaderos e hice los anillos de crochet. El sombrero de la boda lo mandé a hacer y le mandé a incorporar aritos, florecitas y abanicos de crochet. Hicimos 600 servilleteros, los coloqué en los puestos de la boda y los di de regalo a los invitados. La merienda del baño de la novia, es una celebración judía que representa la pureza de la novia antes de casarse y en esa merienda regalé unos collares dentro de unas cajitas.

Un mensaje para las fashionistas de ClosetUpMe
Siempre busquen innovar. Si algo nos ha enseñado vivir en Venezuela es que de todos los problemas puede salir una oportunidad.

Redes
Facebook – Twitter – Instagram ---> ilcrochet

**Página web de la Fundación Construyendo Futuros - www.construyendofuturos.org 
Oficinas - Centro Empresarial Lido. 

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