Giselle Waich es
una joven talentosa de 24 años y está detrás de I Love Crochet. Esta marca
surge por pura casualidad por una feria que no se realizó y poco a poco, en el
transcurso de cinco años, I Love Crochet está a la venta en Venezuela, Estados
Unidos y Perú. La creatividad de Giselle le permite experimentar con
materiales y colores, lo que le brinda a la marca variedad y versatilidad.
Soy una persona
perfeccionista y me gusta ayudar a los demás. También me gusta trabajar y me
acuesto tarde trabajando. Mi familia es muy trabajadora y me gusta estar ocupada.
¿Cuál es tu mayor
sueño?
Tener una familia
sana y grande. Mi familia es gigante, somos full unidos y eso nos ha enseñado a
tener buenos valores. Eso y ser muy exitosa en el ámbito laboral.
¿Cómo es un día de
Giselle Waich?
Normalmente me
gustaba dormir hasta tarde. Me acostaba a las tres de la mañana y me despertaba a
las nueve o diez pero ahora me casé, trato de despertarme a las siete de la mañana, ordeno la casa, preparo el almuerzo, me
vengo a trabajar, almuerzo, voy al centro, visito fábricas y ahora estoy
retomando hacer ejercicio porque jugué fútbol durante siete años y lo dejé por
la universidad y trabajar acá.
Ahora que estás casada
¿Cómo equilibras tu vida familiar con tu vida profesional?
Estoy empezando a manejarlo. Me encanta ser ama de casa porque me
gusta el reto de hacer algo nuevo. Me ha costado un poco organizarme porque no
me da tiempo de hacer todo. Así que hago la agenda diaria y la
pongo por horas. Anoto todo lo que tengo que hacer, eso es lo que más me ayuda.
¿Qué haces en tu
tiempo libre?
Me gusta ver series
de televisión y leer. Me encantan las novelas falsas pero en un período
histórico de verdad porque también aprendes. En cuanto a las series de
televisión, me gustan mucho las de crímenes y las cursis como Grey's Anatomy y
The Big Bang Theory.
¿Quién es tu
diseñador de modas favorito?
Ángel Sánchez. Me
encanta porque es Arquitecto, entiende como
hacer las líneas para moldear el cuerpo. Me gusta la arquitectura detrás de sus diseños.
En cuanto a moda se
refiere ¿Cuál es tu época favorita?
Lo que siento de la
moda en general es que con los años evoluciona pero casi siempre se retoman
cosas que estuvieron de moda en algún punto. Todo lo que es la moda de los ochenta, fue moda en ese momento pero siempre los
diseñadores retoman algo de esa época.
¿Cómo ves el futuro
de la moda?
Lo que veo del
mundo de la moda y que veo también en general, es que uno cree que ya todo está
inventado pero siempre sacan algo nuevo que nos deslumbra. Por ejemplo, ahora la
ropa se imprime en plástico. Están sacando unos hilos que son muy gruesos para que los puedas tejer,
no con la aguja sino con las manos. Siento que van a existir cosas que no nos
imaginamos todavía.
¿Cómo nace tu
pasión al crochet? ¿Cómo nace I Love Crochet?
En verdad no nace como
pasión al crochet como tal. Mi mamá me había hecho una argolla tejida hace
mucho tiempo, yo la usaba siempre y todo el mundo me preguntaba en donde las
había comprado. Cuando estaba en la universidad, hicieron una feria que era
gratis para los estudiantes y una amiga me dijo que me metiera con ella para
poder turnarnos en el puesto, yo le dije que no tenia nada para vender y se me
ocurrió vender los zarcillos que me hizo mi mamá. Ella me hizo 20 zarcillos pero cancelaron la
feria. Entonces hice un perfil en Facebook para vender los zarcillos de crochet
porque ya los tenía hechos. Mi mamá me dio la idea de poner algo más bonito, me
hizo un corazoncito tejido y creamos I Love Crochet como I Love NY. Luego ese
logo lo tuve que cambiar porque no lo pude registrar como logo en Venezuela.
Empecé a venderlos pero la gente me preguntaba si hacía esos zarcillos de otros
tamaños y colores. Mi mamá trabajaba y no tenía tiempo de hacerlos así que me
enseñó a tejer. Al principio el punto no me quedaba perfecto y me estresaba,
así que me puse a ver videos de YouTube, me compré unos libros y poco a poco me
empezó a salir bien. Empecé a hacer nuevos modelos. Luego me contactó una
señora que siempre participaba en bazares y me pidió que le hiciera en hilo unos
zarcillos que ella tenia en metal. Poco a poco me puse a inventar y a vender en
tiendas.
Así nació mi pasión
por el crochet, en verdad fue porque empecé a vender los zarcillos, la gente
empezó a pedir y tuve que aprender a tejer. Actualmente, cuando voy de viaje,
me siento más emocionada cuando entro en una tienda de hilos que cuando entro
en una tienda de ropa. Me encantan los hilos y los libros de crochet… Me
fascinan.
¿Cómo ha sido la
trayectoria de I Love Crochet?
Al principio tenía
todo en unas laticas pero nunca me planteé bien hacer una marca. La primera vez
que vendí en una tienda, fue en diciembre de 2010 y me di cuenta de que podía
tener más alcance. Siento que la marca I Love Crochet, empezó el día que vendí a una tienda . Actualmente,
en Venezuela estamos en 38 tiendas, entre las más emblemáticas están Iskia, Siete al Cubo en los Chorros y en la Hacienda La Trinidad. Me encanta ir
a las tiendas y arreglarlas yo, me gusta ordenar bonito. En Miami estamos en
tres tiendas y he tenido buen feedback sobre todo porque son de venezolanas. En
Perú vendo en una tienda pequeñita, allí me va bien pero es más complicado el
mercado porque hay mucho tejido.
¿A quienes van
dirigidas tus creaciones?
Tengo 24 años y
cuando empecé con todo esto lo hice pensando en lo que me gustaría usar a mí
pero con el tiempo he descubierto que la gente que le gusta comprarme tiene
entre 35 y 50 años. Muchas señoras me dicen que cuando estaban en el colegio las
mandaban a tejer y eso las hace apreciar mucho más el trabajo que está detrás
de todo esto. Les gusta mucho porque no pesan nada y aquí tienen una
alternativa. También tengo el público joven pero le gustan más los cintillos de playa o los zarcillos pequeñitos.
¿En qué te inspiras
cuando vas a sacar una nueva colección?
No he hecho
colecciones. Las cosas que gustan mucho las sigo
haciendo y las que ya saturan el mercado porque la gente las compra mucho, las
dejo de hacer. Los aros siempre
han sido muy emblemáticos con la marca. A la gente le gusta que cuando lo tienen puesto, se ve duro y no se nota
tanto que es algo tejido, sino que se ve más o menos como una joya. Siempre
trato de inventar con materiales nuevos, hace poco fui a una tienda de hilos en
Estados Unidos, compré varios, hice las pruebas allá y salieron unos cintillos
para el frío súper chéveres.
Cuando hago algo me
gusta ver qué punto está detrás de todo eso, cómo invento para hacerlo más
bonito y más moderno. Los tejidos los asocian con las abuelitas, lo chévere de
la marca y lo que se ha logrado con los hilos metálicos, es modernizar lo que
es el tejido. Me gusta que sean piezas que tengan un tejido especial - que es algo
que casi solo lo identifico yo - y hacer cosas modernas.
Algo de Venezuela
es que la gente que tiene joyas no las saca a la calle y esta es una
alternativa para poder verse bien, usar algo que es hecho a mano y se ve
representativo. Siempre trato de sacar cosas nuevas viendo que sean funcionales
y que le guste a la gente.
¿Qué proyectos
tienes?
Un proyecto que
tengo para este año es hacer una página web. Cuando me vienen a visitar, pueden ver todas
las opciones que hay, tienen todos los modelos, colores e hilos. En cambio en
las tiendas me piden ciertos modelos y colores y realmente no tienen todo lo
que puedo ofrecer. Quisiera mostrar eso en una página web. También me gustaría
sacar unos tutoriales, más que todo para mostrarle de tejido a la gente que
le gusta.
Otro propósito para
este año es que necesito nuevas tejedoras para sacar cosas nuevas y seguir sacando lo que siempre le ha gustado a la gente. Actualmente trabajo con
16 mujeres y cuatro son de la Fundación Construyendo Futuros.
Otro proyecto
interesante es con la **Fundación Construyendo Futuros. Su objetivo es brindarles
herramientas a la gente para que puedan trabajar. Al
principio iba a trabajar en la fundación y les enseñaba a tejer pero la dueña me dijo que la idea es
que ellas empezaran a trabajar conmigo. Llevo, más o menos, tres
años trabajando con ellas. Para el día de las madres de este año, quiero sacar
una campaña que muestre un día típico de esas señoras.
Como la situación
del país está tan difícil y la gente está haciendo cola porque no se consigue
nada, las tejedoras estaban bastante desanimadas. Ellas no se conocían entre sí así que les hice una
reunión, les preparé una cesta básica a cada una y les dije “Yo sé que la
situación está difícil pero yo estoy aquí para ayudarlas, quiero que estén
felices con lo que están haciendo” ese día también les subí los pagos y a cada
una le regalé un cuadernito para que anotaran lo que deben hacer y cuánto
han hecho cada mes. También les pedí que me dijeran qué les gustaba de trabajar
conmigo y lo que no les gustaba y allí me dijeron que ya lo estaba corrigiendo
porque querían que les pagara más porque a pesar de que al principio de año les
había aumentado, ya todo había aumentado. Ese mismo día las enseñé a hacer un punto muy sencillo pero
nuevo , practicamos todas y desde allí todo funcionó mejor. Las motivé y les
hice ver que no hay que rendirse, que hay que seguir hacia adelante.
En tu cuenta de
Instagram colocaste algunos post sobre tu boda, cuéntame ¿Cómo fue?
Hay muchísimas
empresas que solo hacen cosas para bodas y me di cuenta que hay miles de cosas
que se pueden hacer. Compré cajitas, las armé, les puse adentro unas
almendritas y arriba les puse unas florecitas de crochet. En el cotillón de la
hora loca, lancé bandanas de los cintilos de aritos y como toda la decoración
era blanco y plateado, los hice plateados. Descubrí que los anillos que lleva
el niñito sobre la almohada no son los verdaderos e hice los anillos de
crochet. El sombrero de la boda lo mandé a hacer y le mandé a incorporar
aritos, florecitas y abanicos de crochet. Hicimos 600 servilleteros, los coloqué en los puestos de la boda y los di de regalo a los invitados. La
merienda del baño de la novia, es una celebración judía que representa la pureza de la novia antes de casarse y en esa merienda regalé unos collares dentro de unas cajitas.
Un mensaje para las
fashionistas de ClosetUpMe
Siempre busquen
innovar. Si algo nos ha enseñado vivir en Venezuela es que de todos los
problemas puede salir una oportunidad.
Redes
Facebook – Twitter
– Instagram ---> ilcrochet
**Página web de
la Fundación Construyendo Futuros - www.construyendofuturos.org
Oficinas - Centro Empresarial Lido.


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